domingo, 26 de octubre de 2008

9 años sin (Rafa)el. 9 años sin (Alber)ti

El próximo 28 de octubre se cumplirá el 9º centenario de la muerte del extraordinario poeta Rafael Alberti, máximo y más longevo exponente de la generación del 27. Y 9 años después, ya nadie habla de él...

No es que nadie hable, sino es que ya nadie PUEDE hablar de él, porque la sociedad mercantil que gestiona sus derechos, El Alba del Alhelí, y que está controlada por María Asunción Mateo, la viuda del poeta, ha decidido poner un sinfín de trabas y exigir incomprensibles permisos y, en numerosos casos, grandes sumas de dinero, para que editoriales, intelectuales, músicos y otros poetas hagan legítimo uso de su legado.

Contra la voluntad del poeta, esté o no con vida, y contra la de la gente que lo admiraba y lo admira, esta sociedad se dedica a impedir reediciones de sus libros, retirar antologías, denegar adaptaciones de canciones o distribución de películas. Para más inri, la oscura tinta de esta especie de Inquisición moderna, mancha además la figura de Gonzalo Sebastián León, hijastro suyo y de su primera mujer, María Teresa León, cuya biografía contando los primeros pasos y las penurias de la familia Alberti en Argentina, fue imposible publicar.

Y es que no hay nada más frívolamente ruín que traficar con la herencia artística de una persona, en especial con la de un poeta, y tratar de engrisecer su memoria mediante vetas a la difusión de su obra.

Pese a que los derechos sobre el autor se quedaron en esta deleznable sociedad, El Alba del Alhelí, su hija Aitana, principal afectada por la forma en que se ha gestionado la herencia cultural de su padre, tenía derecho a contar con una pequeña parte de los beneficios obtenidos. Pero hasta ahora, todavía no ha visto nada. Asegura que ni tan sólo le llamaron para esparcir las cenizas de Alberti, las cuales no sabe ni dónde están.

"A él le hubiera gustado que se arrojaran al mar en la bahía de Cadiz, pero ignoro si se hizo así".

Supongo que con la esperanza de que algún marinero las divisara. Algún marinero en tierra.

Se equivocaban, Rafael. Se equivocaban como la Paloma que te musicaba Serrat en la primera canción del primer disco de su inabarcable obra. Tú sigues en nuestro recuerdo.

domingo, 12 de octubre de 2008

David Sales, cantautor

- BIOGRAFÍA BASADA EN PECHOS FICTICIOS -

David Sales es un ciudadano común que, en sus ratos libres y no tan libres, intenta escribir canciones sobre cosas que le ocurren en su día a a día, cosas que observa en la realidad en un plano más general, o sobre aquello que le da la gana en un momento determinado.

Fue obligado a mantener su primera experiencia con una guitarra a los 16 años bajo amenaza de suspenso: tuvo que aprenderse la famosa canción navideña "Los peces en el río" y tocarla delante de la profesora de música, quien puntuó su actuación con un memorable 2.5 sobre 3. Esto significó un punto de inflexión en su carrera como artista desconocido, tapado o underground.
Los críticos imaginarios, una vez analizada la variable esfuerzo/resultado, calificaron este hecho con términos del calibre de "proeza", "gesta", "éxito" o "hazaña".


Esto animó a David a apuntarse a clases de guitarra en la parroquia del barrio por 3500 ptas al mes. Allí se encerró durante dos largos años para aprender todo lo que hay que saber sobre las distintas posiciones de los acordes mayores, menores y séptimas, para luego aplicarlo a canciones míticas de "Jarabe de palo", "Girasoules", "Chayanne", "Ella baila sola" o "Alejandro Sanz". Como veis, a David no le importa hablar de su pasado.


Dejó las clases cuando consideró que el 'fa' y el 'si' le sonaban de forma decente, y empezó a descubrir y a tocar canciones de otros artistas más cercanos al Pop Rock, a la música de autor en general, y algunos de ellos también al mundo de las drogas.
Desde el año 2002, algunas de sus acciones le definen como cantautor, ya que es autor de las canciones que canta.

David no es el típico cantautor al que le molesta que le llamen cantautor, aunque prefiere que le llamen por su nombre, a no ser que no se conozca.
David lleva escritas más de cien canciones y algunos poemas desesperados. Sin embargo, él mismo reconoce que ni siquira la mitad de ellas servirían para un disco de Leonardo Dantés, aunque admite al mismo tiempo (entre risas), que si alguna hubiera estado en el disco "El salmón" de Calamaro pocos hubieran notado la diferencia. Escúchale en su Myspace. Por cada entrada donarás 1 céntimo para catapultar su carrera.


"Me gusta más la Nocilla que la Nutella".
David Sales (susodicho)

"Un lujo para el alma y el oído".

Joaquín Sabina (amigo íntimo)

"Con esas gafas parece un tipo tan duro..."
París Hilton (merchandising y ventas)

"Traédmelo que le voy a pegar una paliza por nefasto".
Risto Mejide (enemigo íntimo)

martes, 7 de octubre de 2008

BP

La vida del trabajador no es especialmente dura por tener que levantarse, pongamos un ejemplo, a las 6.10 h de la mañana, para tener que viajar en coche a renglón seguido, algo más de una hora, completamente absorto en la visión de las luces de posición de los coches precedentes, preocupado de que no se acerquen demasiado a uno.

No es especialmente dura, digo, aunque uno haya tenido que estar 5 días entregado a la única tarea de leerse 5 tochos de procedimientos y reglamentos de refinería, sin haber tenido un momento de distensión mental debido a que todavía no me había sido facilitado un sencillo ordenador hasta hoy, y debido también a que, ahora al principio, mi cerebro intenta asimilar toda la información que entra por los oídos como si mi vida o mi futuro dependiese de ello.

En cambio es atroz cuando me descubro espiando las manos de las empleadas hermosas, con objeto de comprobar su estado civil, cuando una semana antes sólo me preocupaba si las chicas tenían novio o no, o si su edad realmente se correspondía con su apariencia. Es atroz también sentirse el último mono de un circo gigante, y hasta un cotidiano plantón para comer resulta el más desmoralizante ultraje.

Por suerte, un montón de pequeños detalles se dejan descubrir para hacer la estancia de prácticas en BP Oil Castellón más llevadera las primeras semanas, como por ejemplo que los menús les cuestan 0,50€ a los empleados, que la atmósfera de trabajo y el compañerismo son más que buenos y que, con un poco de suerte, tendré la ocasión de progresar en muchas facetas ingenieriles si, al final del cuento, mi futuro no termina apuntando allí.

Así como anécdota coorporativa podría añadir la de que a mi madre, durante muchos años y hasta hace relativamente poco, le dio por asegurar que las siglas BP se correspondían con "Bienvenido Pérez". El por qué de esa deducción, ni ella misma lo sabe... Debe tener algo que ver con el día que decidió también creer que los postes de "SOS" de las autopistas anunciaban arroz...

Quería dedicar último y breve párrafo a presentarle mis loores a Daniel Bolufer, un viejo camarada que apareció de la nada para firmar un post excepcional en la última entrada, y a quien prometo, poniendo a los lectores por testigos, escribirle un correo digno para estrechar de nuevo nuestros lazos.

Ya imaginaba yo que el tema de las gabachas es como las almorranas; hay más gente de lo que creemos sufriéndolo en silencio...


P.D.: Julián Mora y su ínclito amigo cantautor David Sales versionan "Te lo dije" de Quique González. En la próxima entrada, conoceremos de cerca a este nuevo fenómeno musical.

El hábito no hace al blogger

Me gustó esta cita que encontré en Microsiervos:

"El uso de herramientas de escritura no nos convierte en escritores, ni en periodistas".
José Luís Orihuela